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Quintana Roo - México

Los demócratas están enamorados. Miran la foto y se preguntan, ¿verdad que hacen buena pareja? Los novios debutaron este miércoles por la tarde ante un reducido público en el instituto A.I. Dupont de Greenville (Delaware) y por la noche de forma virtual ante las masas digitales, como mandan los cánones del coronavirus.

Kamala Harris no era ni mucho menos la primera opción de todos, pero sí la candidata de compromiso en torno a la que muchos están dispuestos a unirse. Hija de inmigrantes, primera mujer afroamericana y de origen asiático en llegar a las puertas de la Casa Blanca, ya ha roto suficientes moldes como para conformar a los progresistas que buscan cambios significativos en un país que el próximo 3 de noviembre intentará dejar atrás el Gobierno de Donald Trump como si hubiera sido un mal sueño.

«Me entusiasma dar la bienvenida a Kamala Harris para una papeleta demócrata que será histórica», tuiteó Hillary Clinton, que no logró completar su propio sueño. Como pareja del presidente de más edad que llegaría a la Casa Blanca, la senadora y ex fiscal general de California tiene serias posibilidades de convertirse en presidenta. Biden goza de buena salud pero tiene 77 años, por lo que si gana la presidencia será difícil que aspire a la reelección dentro de cuatro años. Su segunda de abordo sería la candidata natural.

Trump ha criticado su falta de energía y le tilda de «adormilado Joe». Ese mensaje ha calado incluso en los círculos más progresistas, entre los que se dice que está senil, porque los despistes y meteduras de pata que le han caracterizado toda su vida se suman ahora a las canas y prejuicios de una sociedad poco tolerante con el envejecimiento. La vitalidad de una candidata joven y sonriente a su lado combaten esa imagen y dan brillo a la papeleta demócrata. Biden ya no es el pasado, sino el facilitador del futuro, el hombre que pasa el testigo a una nueva generación más diversa, como requieren los tiempos del #MeToo y #BlackLivesMatter.

Para algunos líderes progresistas como Bernie Sanders, al que muchos querrían ver la semana que viene coronándose candidato, la importancia histórica de tener a una mujer afroamericana hija de inmigrantes en el estrado le impide criticar la decisión, pero no recordarle con elegancia qué es lo que esperan de ella sus bases. El senador de Vermont tuiteó que Harris «entiende lo que hace falta para luchar por la gente trabajadora, por una sanidad universal y contra la administración más corrupta de la historia».

Como fiscal general de California, Harris hizo equipo con el difunto hijo de Biden para pasarle factura a la banca tras la crisis de las hipotecas basura en 2008. La cercanía con la familia la puso a la cabeza de la lista del candidato demócrata que, como Obama, necesita alguien en quien pueda confiar. «No hay ninguna opinión que me importe más que la de Beau Biden», dijo este miércoles en un sentido acto.

Alivio en Wall Street

Precisamente eso le impidió a Harris durante las primarias encontrar su sitio en la competición, porque el puesto de justiciera contra a la banca ya lo tenía Elizabeth Warren. Wall Street se tranquilizó al saber que la senadora de Massachusetts no estará en la Casa Blanca, y esta a su vez aceptó graciosamente haber sido sobreseída en favor de una mujer negra más joven que «será una gran socia para Joe Biden en hacer de nuestro gobierno una poderosa fuerza para luchar por la justicia social, racial y económica», tuiteó. «Estoy deseando ver a Kamala enfrentarse a Mike Pence en el debate, ¡adelante Kamala!», le guiñó.

La vitalidad y juventud de Harris contrarrestan la falta de energía quese le achaca a Biden, que tiene ya 77 años

Ese duelo será el 7 de octubre, tentativamente en Salt Lake City, si la Universidad de Utah no cancela antes por temor al coronavirus, como han hecho las elegidas para albergar los debates presidenciales qué se celebrarán entre el 29 de septiembre y el 22 de octubre. Estas son unas elecciones sin precedentes, en las que por primera vez un candidato se coronará por la vía digital, en lugar del baño de masas y de globos al que el país está acostumbrado.

La Convención del Partido Demócrata empezará el lunes con Sanders, Michelle Obama y el exgobernador de Ohio John Kasich, que enarbola a los republicanos desafectos de Trump. El martes debuta por primera vez en el gran escenario del partido la estrella revelación, Alexandra Ocasio-Cortez junto a Bill Clinton, y el miércoles la propia Harris, con Obama, Warren y la portavoz del Congreso Nancy Pelosi, para cerrar el jueves la traca virtual con Biden. A partir de ahí la carrera hasta noviembre no dará descanso.

Fuente: Hoy


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