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Quintana Roo - México

El ex presidente de Colombia carga contra la corte suprema de su país, que lo mantiene detenido mientras prosiguen las investigaciones por la acusación de fraude procesal y manipulación de testigos

“Me duele por mi familia, por los colombianos que piensan que algo bueno he hecho por Colombia. Ellos (Corte Suprema) van a la guerra jurídica, tomándose segmentos de la justicia, yendo por el Socialismo del siglo XXI”, dijo en la noche del domingo (madrugada en España), desde la finca ganadera donde cumple prisión domiciliaria, en el departamento de Córdoba, a donde se había trasladado semanas atrás por la pandemia. “Estoy indignado, siento que estoy secuestrado por mentiras, por sesgos, estoy secuestrado por la complicidad de unos, siento que padezco un secuestro“.

Álvaro Uribe desenterró el hacha de guerra y se lanzó contra el alto tribunal en lo que parece será el segundo capítulo de una confrontación que viene de lejos, de los tiempos en que era presidente, entre 2002 y 2008. Los magistrados le acusaron entonces de espiarles para desprestigiar su trabajo, en un momento en que juzgaban a un primo del mandatario por nexos con los paramilitares, y Uribe, de perseguirle a él y su Gobierno, por razones políticas, abusando de las leyes.

“No me dejaron en libertad por un sesgo político”, remachó Uribe. “(He sido) Condenado por mentiras, por inferencias, por pruebas ilegales, por un procedimiento mafioso”. También se quejó de que la Corte interceptara su teléfono durante un mes sin orden judicial, que el testigo de cargo, Juan Guillermo Monsalve, sea un criminal condenado a cuarenta años por secuestro y homicidio que ha cambiado de versión, y que nunca tengan en cuenta los testimonios, presentados por su defensa, que respaldan sus versiones.

“Le digo a los colombianos que quiero un tribunal de honor para ver si dije una mentira”, propuso Uribe en la primera entrevista que concede tras su detención, el 4 de agosto, al canal de televisión digital la revista colombiana “Semana”.

Cabe anotar que en una providencia de 1.554 páginas, récord de extensión en este país, los cinco jueces de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema decidieron arrestarle mientras prosiguen las investigaciones por la acusación de fraude procesal y manipulación de testigos que iniciaron hace dos años. Alegaron que podría obstruir la labor de la justicia.

SIN APELACIÓN

Los abogados de Uribe decidieron no apelar el fallo, que tendría que estudiar la misma Sala, por considerar que sería fútil. Analizan, entre otros caminos, la posibilidad de que deje su escaño de senador, lo que supondría que su caso pasara a la Fiscalía General y a la justicia ordinaria. Y han solicitado que hagan público todo el expediente, dado que consideran que la Corte no ha honrado el secreto del sumario puesto que Colombia lo ha ido conociendo a pedazos, desde hace meses, filtrados a algunos periodistas.

El ex Jefe de Estado, el político más influyente de su nación en los últimos 20 años, desechó, una a una, las acusaciones que le imputan y fue insistente en la entrevista advertir que Colombia se precipita hacia lo que bautizó como “prechavismo”, un sistema que pretende conquistar las elecciones presidenciales del 2022.

Nos quieren llevar a la eliminación de la empresa privada, nos quieren llevar al total colapso de la economía, nos quieren llevar al manejo chavista de la justicia, desde los magistrados que han llevado esto”, manifestó. Y, en cuanto a si se retirará de la política de manera definitiva, afirmó que “había pensado en no aparecer en elecciones. No debo volver a ser candidato a nada. Pero yo no voy a dejar de luchar por mi patria, que tiene riesgos graves y son las amenazas socialistas”.

Fuente: elmundo


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