Localización

Quintana Roo - México

Francia hará todo lo posible para evitar un nuevo confinamiento generalizado, a pesar de que la situación sanitaria por la pandemia de Covid-19 empeora y el virus circula en todas las regiones. “Nuestro objetivo es hacer todo para evitar un reconfinamiento”, dijo el jueves el primer ministro Jean Castex, en una rueda de prensa conjunta con el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, y el ministro de Sanidad, Olivier Véran.

En caso de que sea necesario, el Gobierno francés tiene ya preparados planes de confinamiento “territoriales o globales” y los hospitales franceses están “preparados” para una eventual ola de pacientes de Covid-19. “Como el virus, el Gobierno no se ha tomado vacaciones”, dijo Castex, que antes de ser nombrado primer ministro fue “señor Desconfinamiento”, el encargado de poner en marcha el plan de desescalada francés tras un confinamiento de dos meses por la pandemia.

Las autoridades sanitarias declararon el jueves otros 19 de los 101 departamentos franceses en “zona roja”, es decir, donde se ha detectado una mayor circulación del virus. Hasta entonces, solo París y Bouches- du-Rhône estaban en rojo. Que una zona sea clasificada roja permite a las autoridades locales y a la prefectura de policía tomar medidas suplementarias para evitar la propagación del virus.

Castex ha pedido al prefecto de París que decrete el uso obligatorio de la mascarilla en toda la capital francesa ante el deterioro de la situación sanitaria. Hasta ahora, solo era obligatorio llevarla en los transportes públicos, en los comercios y en ciertas zonas muy concurridas en el exterior. “Es cuestión de días”, aseguran desde Matignon, residencia del primer ministro.

El primer ministro presumió de que Francia tiene “una de las mejores” capacidades del mundo de hacer pruebas de Covid-19: “830.000 tests por semana, con la perspectiva de un millón en septiembre”, anunció Castex.

El ministro de Sanidad explicó que, de aquí a final de septiembre y por petición del presidente Emmanuel Macron, Francia habrá logrado reconstituir el stock estratégico de mascarillas del Estado, que en los últimos años había sido en gran parte destruido. Éste tendrá 1.000 millones de mascarillas, el nivel recomendado por los expertos para estar preparados ante una eventual epidemia mundial. Cuando estalló la pandemia, no sólo tenían pocas mascarillas, sino que muchas de las que tenían almacenadas estaban caducadas.

Francia se prepara estos días para la vuelta al cole el próximo 1 de septiembre de 12,3 millones de alumnos de enseñanza primaria y secundaria y el regreso de los trabajadores a las empresas tras las vacaciones de verano. La mascarilla será obligatoria para todos los profesores y personal de los centros, así como para todos los alumnos a partir de 11 años. También serán obligatorias en las empresas.

Fuente: elmundo


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *