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Quintana Roo - México

A seis meses de que detectó su primer caso de coronavirus, México acumula 585,738 contagios y 63,146 muertes de personas enfermas de COVID-19.

El informe más reciente presentado por Ricardo Cortés Alcalá, director general de Promoción de la Salud, indica que en el día 183 de que se decretó oficialmente la entrada de la epidemia hay 83,357 casos sospechosos, que aún están a la espera de un resultado de laboratorio que confirme o descarte la presencia del virus SARS-CoV-2.

De la data presentada este día también se desprende que entre ayer y hoy hubo un alza de 5,824 confirmaciones de casos positivos y 552 personas fallecidas por complicaciones derivadas del COVID-19.

Este mismo periodo México se ha colocado como el séptimo país que más contagios y el tercero que más muertes acumula, según la última actualización de la información recopilada por la Universidad Johns Hopkins.

Tomando en cuenta los fallecimientos por número de habitantes, es el décimo lugar con una tasa de 490 muertes por cada millón de mexicanos .

El reporte de las autoridades sanitarias federales consigna además que el país se han realizado 1,319,957 pruebas PCR para detectar la presencia del virus, de las que 650,862 han resultado negativas. Pese a esta cifra, México es de los que menos pruebas realizan en relación con su número de habitantes.

A lo largo de estos seis meses, 31,260 camas se han habilitado para enfermos de COVID-19, las cuáles se han logrado con la reconversión hospitalaria, el proceso con el que los hospitales públicos destinaron parte de su infraestructura y la habilitación de otros espacios para atender las personas contagiadas. Un total de 11,189 camas están ocupadas por personas enfermas, un 36% del total.

Zoé Robledo, directo del Instituto Mexicano del Seguro Social, resaltó el hecho de que el sistema hospitalario no se viera rebasado en cuanto a ocupación por pacientes.

“Jamás ha habido un momento de una saturación generalizada o una saturación en un estado muy prolongada”, afirmó el funcionario federal que en junio pasado dio positivo a SARS-CoV-2.

Agregó que a la par se ha contratado a cerca de 30,000 trabajadores de la salud para tratar a personas contagiadas.

“Todo este esfuerzo de miles de personas es lo que ha permitido que no tengamos esa imagen a la que tanto temor le teníamos, esa imagen de una sala de espera repleta de personas con COVID-19 esperando tener una cama o de filas interminables de ambulancias intentado entrar a un hospital”, agregó Robledo.

Las autoridades federales sostienen que desde hace cuatro semanas el comportamiento de la epidemia va a la baja.

El mismo presidente Andrés Manuel López Obrador ha usado la misma narrativa en su último spot de cara a su segundo informe de gobierno, que presentará este 1 de septiembre.

“No es para presumir pero en el peor momento, se cuenta con el mejor gobierno. Estamos enfrentando dos crisis al mismo tiempo: la sanitaria y la económica, y estamos saliendo adelante”, dice el presidente en la grabación de apenas 30 segundos que se dio a conocer este mismo día.

Las autoridades federales han insistido en que la epidemia tendrá una larga duración, probablemente hasta octubre y con una posibilidad de un rebrote.

Fuente: politica.expansion


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