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Quintana Roo - México

Estados Unidos no ha esperado al cierre de las postulaciones para las elecciones parlamentarias de Nicolás Maduro, previsto para la medianoche en Venezuela, y ha sancionado a dos de los subordinados del “presidente pueblo” en el Consejo Nacional Electoral (CNE). La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha incluido en su lista negra a la nueva presidenta del CNE, Indira Alfonzo, responsable de organizar el 6-D, unas elecciones no reconocidas por la mayoría de la oposición y de la comunidad internacional.

La OFAC también ha sancionado a José Luis Gutiérrez, uno de los nuevos rectores del organismo electoral, y hermano del dirigente político Bernabé Gutiérrez, a quien el Supremo de Maduro entregó el control del partido opositor Acción Democrática (AD). La versión fake de AD, aliado histórico del PSOE, ya ha tomado varias de las sedes del partido socialdemócrata.

“Sus acciones son parte de un esquema de interferencia electoral más amplio para evitar que se celebren elecciones parlamentarias libres y justas en diciembre de 2020 mediante la reestructuración del CNE y el control de la riqueza y los activos del Estado para fines del régimen”, agregó la OFAC.

Las sanciones se conocieron mientras crecía la incertidumbre sobre el destino del ex candidato presidencial de la oposición en 2012 y 2013, Henrique Capriles, cuyo partido Primero Justicia (PJ) discutía qué hacer tras su quiebre con la estrategia política liderada por Juan Guaidó. El presidente encargado cuenta con el apoyo de PJ, de AD y de otros 25 partidos más, quienes suscribieron un pacto en el que apuestan por la abstención.

Capriles ha intentado hasta el último momento que Maduro cediera y retrasara las elecciones hasta marzo, con lo que negociaría la presencia de la Unión Europea y de la ONU como observadores internacionales. Hasta el cierre de esta edición La Fuerza del Cambio, el partido creado en el entorno de Capriles, no había presentado sus listas ante el CNE.

El exgobernador de Miranda consiguió que Maduro indultara a 110 presos políticos y dirigentes opositores. Para la semana que viene se espera una segunda tanda de liberaciones. Pero además, Capriles exige que cese el secuestro de los partidos democráticos, intervenidos por el Tribunal Supremo de Maduro.

NUEVO PANORAMA POLÍTICO OPOSITOR

El deslinde de Capriles, que ha provocado un verdadero cisma en la oposición, replantea un nuevo panorama político en la oposición. “Podemos sentirnos hoy frustrados por la decisión de Henrique de no vincularse al proceso, pero la respuesta debe ser conjunta, de los partidos y del Parlamento”, clamó Guaidó, quien ha contado con el apoyo inmediato de Washington.

“Es absurdo llevar el debate a un plano simplista de buenos y malos en la oposición. Simplemente hay posiciones divergentes en un país que no logra producir el cambio deseado por el 80% de su población. Su pecado es no tener reglas comunes para decidir juntos. Pero es un pecado compartido”, aclaró el politólogo Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.

Las sanciones estadounidenses alcanzaron también a dos chavistas significados: el procurador Reinaldo Muñoz y el dirigente David de Lima, un operador político del régimen, que se ha movido en los últimos meses entre las tinieblas políticas para sumar nuevas deserciones en las filas opositoras. Todas estas personas, según la OFAC, “facilitaron los esfuerzos del régimen ilegitimo de Maduro para socavar la independencia y el orden democrático de Venezuela”.

El secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven T. Mnuchin, rechazó en una nota de prensa que el régimen de Maduro intente tomar el control del Parlamento, presidido por el líder opositor Juan Guaidó, a través de una “elección fraudulenta”.

Una denominación que el chavismo no comparte, empeñado en calificar los comicios como las “elecciones más democráticas de la Historia”. En una ceremonia marcada por la unidad, la revolución postuló a los candidatos que competirán el 6-D, entre ellos Cilia Flores, la primera combatiente revolucionaria; Diosdado Cabello, número dos del régimen y que ha superado su contagio por coronavirus, y el vicepresidente Jorge Rodríguez, mano derecha de Maduro en las negociaciones con la oposición.

Fuente: elmundo


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