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Quintana Roo - México

Alejandro Giammattei, que contrajo la enfermedad tras participar en los actos del 199 aniversario de la independencia del país, comparece cada día para informar de la evolución de su estado de salud.

Con los ojos semicerrados y cara de cansancio, el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei responde así de explícito a la pregunta de cómo ha evolucionado su estado de salud tras enfermarse de coronavirus: “He tenido un poco de diarrea anteayer y hoy otra vez y pasé una noche de insomnio”. Cada día a las once de la mañana, comparece a través de las redes sociales para informar en una especie de diario sobre sus niveles de proteína o nitrógeno y de cómo ha dormido.

Giammattei enfermó de coronavirus tras participar hace una semana en los actos del 199 aniversario de la independencia de Guatemala. Así lo confirmó la sexta prueba de Covid-19 que se realizó el mandatario desde que iniciara la pandemia en el país el 13 de marzo y que ha provocado la muerte a más de 3.000 personas. En un mensaje a la nación, Giammattei informó el 18 de septiembre de que estaba contagiado, si bien “mi estado de salud es estable con síntomas muy leves y estoy, como lo pueden ver, muy bien y atareado“. Desde ese mismo día, detalló con todo lujo de detalles cómo se encontraba: “tengo dolor de cuerpo y, especialmente, la espalda, así como un poco de tos totalmente seca, aunque no tengo secreción ni fiebre”. Giammattei, que estudió Medicina, desvela a la población que está tomando una mezcla de ibuprofeno y paracetamol cada ocho horas, así como dexametasona cada seis horas, al tiempo que está siendo nebulizado para “evitar complicaciones pulmonares”.

Su secretaria de Comunicación, Francis Masek, ha señalado que Giammattei es “consciente” de que su cuadro médico es de “riesgo”, debido a que tiene 64 años, padece esclerosis múltiple, hipertensión, sobrepeso y tiene marcapasos. Ello no evitó que, durante la celebración del aniversario de la independencia en el Congreso, se quitara la mascarilla para dar su discurso: “siempre que va a dar un mensaje a la nación es más fácil que se entienda lo que transmite sin mascarilla”, justificó Masek. Al lado del mandatario, estaba sentado el Presidente de la Asamblea Legislativa, Allan Rodríguez, quien ha estado varias semanas ingresado por coronavirus y que desde entonces necesita llevar un tanque de oxígeno para respirar.

Pese a los padecimientos crónicos, el presidente de Guatemala insiste en que está en la categoría de enfermo leve. Cada día muestra los resultados médicos que le realizan en el hospital público San Juan de Dios al que ha prometido acudir en caso de necesitar ser ingresado. En su última comparecencia de este lunes, recalcó que “anoche logré dormir” y se jactó de estar “muy bien”, al tener un “pulso de un 94 por ciento y una saturación del 97 por ciento”, mientras que sus niveles de dímero D se mantienen en 335 “y, si no llegan a 500, el caso es leve y no amenaza con ser hospitalizado”.

“NO HAY VIRUS QUE DETENGA AL PRESIDENTE”

El presidente ha destacado el apoyo internacional recibido incluso desde Qatar, cuyo Príncipe ofreció llevarle a un hospital de ese país, algo que fue rechazado. En Guatemala, el Gobierno ha aprovechado la enfermedad del mandatario para iniciar una campaña de apoyo en las redes sociales de ciudadanos que muestran su solidaridad con Giammattei y ruegan siempre a Dios que se recupere pronto. También se han publicado vídeos de niñas que llegan a decir que quieren mucho al mandatario y le piden que se cuide. “No se pueden contar las oraciones y bendiciones de gente pidiendo por mi pronto restablecimiento y uno se siente lleno de emoción por no estar solo”, remarcó el mandatario.

A pesar de la enfermedad, Giammattei se niega a ceder temporalmente sus competencias al vicepresidente y continúa al frente del Ejecutivo desde su casa donde mantiene reuniones virtuales con sus ministros: “no hay virus que detenga al Presidente”, aseveró, al tiempo que ha anunciado que no podrá salir a la calle “por los próximos diez o doce días hasta que hayamos constatado que la enfermedad ha cedido”.

El contagio del presidente ha coincidido con las denuncias de rebaja de salarios por parte del personal que trabaja en el principal hospital temporal destinado a atender los pacientes de coronavirus. Con más de 85.000 casos detectados, de los que se mantienen activos más de 7.000, Guatemala continúa con toque de queda desde las 21.00 hasta las 04.00 horas y Giammattei ya ha advertido de que ha llegado la segunda ola de coronavirus al país “como consecuencia del relajamiento social, ya que en las últimas semanas ha habido más personas sin mascarillas y sin distanciamiento social”. Ello no ha impedido que el pasado viernes se abriera el Aeropuerto donde ya se han detectado dos casos positivos de viajeros. Mientras, el mandatario sigue con su bitácora particular de la enfermedad: “entro al sexto día sintiendo el cuerpo muy golpeado y hasta que uno no lo vive, no se da cuenta de las molestias que ocasiona el coronavirus”.

Fuentes: elmundo


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