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Quintana Roo - México

Apenas fue da dado de alta el martes, tras un mes de hospitalización en la clínica Charité de Berlín para ser tratado del envenenamiento sufrido en agosto con el agente nervioso Novichok, el líder de la oposición rusa, Alexéi Navalni, se enfrenta a un nuevo contratiempo. Las autoridades judiciales rusas procedieron este jueves a embargar su apartamento moscovita y a intervenir sus cuentas bancarias.

Así lo asegura su portavoz, Kira Yarmish, a través de un vídeo publicado en su cuenta de Twitter. El servicio de aguaciles judiciales actuaron a instancias de una demanda de la empresa de catering «Moskovski Shkólnik» (Escolar de Moscú), a la que Navalni, su colaboradora Liubov Sóbol y el Fondo de Lucha contra la Corrupción (FBK), organización a la que ambos pertenecen, deben la suma de 88 millones de rublos, casi un millón de euros, de una compensación por «calumnias» ordenada por un juez.

Se da la circunstancia de que, tras una de las habituales investigaciones del FBK, Navalni publicó en su canal de Youtube un vídeo aseverando que los almuerzos para escolares preparados por «Moskovski Shkólnik» eran de mala calidad, lo que provocó como respuesta una querella contra Navalni, el FBK y Sóbol. Y la perdieron en los tribunales.

Pero la empresa de catering pertenece a Concorde, el consorcio perteneciente al llamado «cocinero de Putin», Evgueni Prigozhin, un magnate muy próximo al Kremlin que además es propietario de la empresa de seguridad Wagner, constituida por mercenarios que combaten y realizan todo tipo de trabajos sucios en el este de Ucrania, Siria, Libia, República Centroafricana y otros países, y la conocida como la «granja de los trolls» de San Petersburgo, desde donde experimentados hackers llevan a cabo ciberataques contra países occidentales, irrumpen en la marcha de procesos electorales o roban información clasificada.

Y Prigozhin compró esa deuda de 88 millones de rublos, con lo que es ahora acreedor de Navalni. El pasado 26 de agosto, cuando el dirigente opositor había sido ya trasladado a Alemania y llevaba seis días en coma, el «cocinero de Putin» dijo que «le voy a arruinar». Prigozhin afirmó que «tengo la intención de arruinar a los miembros de este grupo de gente desvergonzada. Desde luego, si el camarada Navalni se va a donde está Nuestro Señor, personalmente no tengo el propósito de perseguirle más en este mundo». Sin embargo, advirtió, «si Navalni sobrevive, se le debe aplicar todo el peso de la ley».

Las cuentas bancarias del FBK y de Sóbol ya fueron incautadas con anterioridad. De hecho, el FBK tuvo que declararse insolvente y disolverse en julio. Ahora le ha tocado el turno a Navalni de ser despojado de todas sus pertenencias. El político envenenado declaró en julio que los 88 millones de rublos «es una suma enorme para nosotros y ni siquiera tiene sentido tratar de reunirla».

Según su entorno, el principal adversario del Kremlin quiere regresar ahora a Rusia y, pese a que el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró el miércoles que «es muy libre de hacerlo cuando quiera», parece evidente que no será bienvenido. Tal y como prometió Prigozhin, Navalni, una vez restablecido, deberá responder ante la ley. Hoy se han adoptado ya las primeras medidas.

Fuente: hoy


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