Localización

Quintana Roo - México

Una compleja red de corrupción incrustada en las más altas esferas de la extinta Oficialía Mayor, habría operado y manipulado las rifas de decenas de vehículos entregados por el gobierno estatal a empleados sindicalizados y de confianza desde el año 2015.

Roberto Poot Vázquez, uno de los líderes más corruptos de la historia de Quintana Roo, sería el autor intelectual de esta compleja red de estafadores.

Misteriosamente en cada una de las rifas se han visto beneficiados colaboradores y familiares de este delincuente incrustado como líder sindical y acusado de querer perpetuarse en el poder.

Leodegario García García, delegado del sindicato y representante en la Secretaría de Salud,  se vio beneficiado en el día del Burócrata con un Chevrolet completamente equipado; un año después, su esposa Paula Guadalupe Mendoza Ramírez, titular de finanzas del Sindicato, por extraño que parezca también fue una de las  “afortunadas” en ganarse un Auto en estas misteriosas rifas.

Para completar la “mega suerte”  de este matrimonio, Roberto Poot les  dio como regalo adicional dos plazas administrativas en la Secretaría de Salud para sus hijos.

En el reporte de los beneficiados de la rifa de vehículos, omitieron el segundo apellido de la “suertudota” (Poot) para no despertar sospechas en la rifa del año pasado.

La enorme fortuna no para aquí, el año pasado Anahí Santana Poot, prima del corrupto líder sindical,  corrió con la misma suerte de sus más cercanos colaboradores ganándose un AUTO en la rifa del Día del Burócrata 2019.

La “suerte” de los amigos cercanos y familiares de Roberto Poot, ha despertado las sospechas de decenas de trabajadores del Sindicato Único de trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado de Quintana Roo (SUTAGE), quienes ahora desconfían y ven lo turbio de los sorteos que realizó la Oficialía del gobierno estatal como parte de los estímulos a la clase trabajadora.

Habría que recordar que Manuel Alamilla Ceballos, ex titular de la Oficialía Mayor, acusado y señalado de actos de corrupción era su más “querido” amigo del líder sindical y quien otorgó una plaza adicional a Roberto Poot, quien cobra en dicha plaza un sueldo mensual bruto de 33 mil 891 pesos.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *