Localización

Quintana Roo - México

Los investigadores creen que los dos policías que propinaron una paliza mortal a Javier Ordóñez mantenían una antigua rencilla con el letrado.

Después de tres días de protestas y disturbios callejeros, el Gobierno de Colombia pidió ayer perdón por el asesinato del abogado Javier Ordóñez a manos de dos policías que le aplicaron descargas eléctricas y dieron una paliza en la comisaría. Más que por la presión popular, el ministro de Defensa, Carlos Holmes, decidió disculparse tras visionar dos vídeos donde se aprecia la brutalidad de los agentes y conocerse algunos datos de la investigación, como que los dos funcionarios mantenían antiguas rencillas con el letrado fallecido.

Holmes estuvo acompañado por el máximo responsable de la Policía, que también lamentó la muerte y confirmó que los sospechosos pasarán a disposición de la Justicia para responder por homicidio y abuso de autoridad. «La Policía Nacional pide perdón por cualquier violación a la ley o desconocimiento a los reglamentos en los que haya incurrido cualquiera de los miembros de la institución», declaró Holmes.

Aparte de la grabación realizada por un amigo de Ordóñez, donde se observa a los policías aplicándole una pistola eléctrica en el momento de la detención en una zona de bares –un vídeo ampliamente difundido en las redes sociales–, la Fiscalía tendría en su poder otra que registra los malos tratos infligidos al abogado de 42 años en la comisaría de Villa Luz, a la que fue trasladado. Al parecer, los violentos golpes recibidos en la cabeza terminaron con su vida. Aparte del cese de los dos funcionarios que practicaron la detención, otros cinco uniformados han sido suspendidos temporalmente.

Con las disculpas, el Gobierno espera zanjar la ola de protestas desatada en los últimos cuatro días, cuya tensión descendió ayer de modo notable. No obstante, unas 70 personas fueron dispersadas con bombas aturdidoras cuando se dirigían al cuartel de Villa Luz con intención de incendiarlo.

La segunda derivada de este caso radica en la actuación de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes y los participantes en actos vandálicos durante estos días. El último balance indica que 13 personas han muerto en los enfrentamientos –diez por heridas de bala– y más de 400 –209 civiles y 194 policías– se encuentran heridas, muchas de ellas en tiroteos.

A instancias de la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, que denunció 78 víctimas de balazos en 48 horas, la Justicia ha abierto una investigación por presuntos abusos de autoridad y pedido al Gobierno una lista de la munición gastada en los disturbios y el nombre de los agentes asignados a cada arma. A sus manos han llegado decenas de vídeos que muestran a policías disparando al parecer «indiscriminadamente» a la población.

Fuente: hoy


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *