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Quintana Roo - México

Uno de los líderes más corruptos de Quintana Roo, se jacta de pregonar de tener el escudo protector de diputados federales

Roberto Poot Vázquez líder del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado (SUTAGE), es sinónimo de corrupción, tráfico de influencias y nepotismo.

El también llamado líder de la “Cofradía de la mano caída”  ha conseguido lo que ha querido,  utilizando una parafernalia de promesas de sumisión al gobernante en turno.

Ávido de poder y de riqueza, producto de una infancia carente de todo, Roberto Poot se sacó la lotería a su llegada al poder en 2007.

El Sutage ha sido utilizado por este

sinvergüenza como una agencia de colocaciones para beneficiar a todos sus “queridos amigos” primos, hermanos comadres y compadres.

Es tal el descaro de este individuo, que utiliza al Sutage para justificar comisiones de trabajadores que cobran sin trabajar, es decir como una “estación de aviadores”  como es el caso de su madre Elsy María Vázquez Avilés, quien cobra en la Oficialía Mayor,  pero al ser comisionada como representante sindical,  no labora y mucho menos hace acto de presencia en la dependencia estatal.

Habib González Arellano, es otro de los favorecidos con las comisiones sindicales lo que lo exentan de presentarse a trabajar.

A su abogado Wayne Jesús Chacón Carillo quien paradójicamente esta adscrito al área de planeación de la oficialía mayor, lo mantienen como aviador con la ya conocida justificación de la comisión a asuntos sindicales.

Destaca la comisión que entregó a Josep Medina,  a quien coloco como intendente con una plaza directa.  El “queridísimo amigo”  del líder sindical,  nunca realizó los trabajos de limpieza,  pues primeramente lo colocó en una área administrativa, para posteriormente llevárselo comisionado al sindicato  y justificar que cobre sin trabajar un solo día del año.

Destaca la reciente colocación de otro de sus “queridos amigos” como el caso de Angel Fernando Sansores, a quien le otorgó una plaza administrativa en la SESA en plena pandemia.

Roberto Poot  es el claro ejemplo de la corrupción a su más alto nivel, de esa que persigue y que pretende extinguir el Presidente de la Republica Andrés Manuel López Obrador.

Aunado a lo anterior se desconoce el paradero de 4 mil 800 despensas.

El líder sindical  ha recibido del DIF estatal 4 mil 800 despensas desde enero del 2017, como parte del pago por el comodato de un área que le da a la dependencia estatal.

Hasta el momento nadie sabe a ciencia cierta,  en manos de quién terminan estas mil 200 despensas que año con año entregan. Lo único que informa el líder es que las depensas se entregaron a la base trabajadora


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