Localización

Quintana Roo - México

El 56% del armamento tipo militar ha sido decomisado en Tamaulipas, donde operan el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Golfo y el Cártel del Noreste.

A las 06:35 de la mañana del 23 de junio, una camioneta de redilas y unas suburban cerraron el paso a la unidad donde era transportado el secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch. Hombres armados bajaron de una de las unidades y sin perder un segundo, dispararon contra el vehículo blindado 414 veces en dos minutos. La mayoría de esos disparos provinieron de fusiles Barrett, una poderosa arma militar de alta capacidad de fuego que cada vez es más empleada por los grupos del narcotráfico.

De acuerdo con dos solicitudes de información realizadas por Expansión Política, en los últimos 11 años, las Fuerzas Armadas decomisaron 358 fusiles de este tipo. El 56% se recuperó en Tamaulipas, territorio donde operan el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Golfo y el Cártel del Noreste.

Para el profesor-investigador de Cátedra CONACYT en el Departamento de Estudios Culturales en El Colegio de la Frontera Norte, José Andrés Sumano Rodríguez, estos decomisos son muestra de que en manos del crimen organizado hay armamento de alto poder, aunque aclaró que no siempre es utilizado en actos delictivos, sino para enviar un mensaje a las autoridades de su capacidad de fuego.

Sumano Rodríguez señalaque varios de los operadores de ese armamento son exmilitares, quienes fueron reclutados por el crimen organizado.

De fabricación estadounidense, el fusil Barrett es considerado uno de los más poderosos del mundo. Tiene un alcance de hasta 2 kilómetros y es capaz de perforar cemento, blindajes y hasta tirar aeronaves, como sucedió el 6 de septiembre de 2016 cuando presuntos delincuentes dispararon con una arma de éstas a un helicóptero de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán en la localidad de Cupuán del Río, perteneciente al municipio de La Huacana. La aeronave se desplomó envuelta en llamas y dejó como saldo cuatro muertos.

Es fabricado por la empresa estadounidense Barrett Firearms Company , y para usarlo se necesita de entrenamiento, pues por sí solo tiene un peso de 14 kilógramos.

Para el presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, José Antonio Ortega Sánchez, el tráfico de estas armas contribuye a exacervar el clima de violencia por el que atraviesa el país. “Hay una falta de voluntad política para enfrentar a milicias privadas de los grupos criminales, es lo que hace todavía más grave el tráfico de armas y la violencia”, destacó.

La misma información a la que tuvo acceso este medio indica que de enero de 2009 a agosto de 2020, la Secretaría de la Defensa Nacional decomisó 340 armas Barrett y la Secretaría de Marina, 18. Ambas instituciones reportaron que en un primer periodo, de 2006 a 2008, no hay datos sobre cuántas armas de ese tipo fueron confiscadas a miembros del crimen organizado.

En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se ha llevado a cabo el 30% de los decomisos de este tipo de armamentos. En estos casi dos años, la Marina y la Sedena reportan 110 confiscaciones.

Fuente: politica.expansion


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *