Localización

Quintana Roo - México

La desesperación del secretario Estatal de Seguridad Pública Alberto Capella Ibarra, por dar resultados ante su incipiente labor al frente de la dependencia, han generado detenciones arbitrarias, torturas, y muerte.

Cuando ha sido sorprendido, Alberto Capella Ibarra ha sacrificado a su personal quienes únicamente acatan sus instrucciones.

El responsable de estas prácticas ilegales es directamente el comandante “Medina” quien tiene comunicación directa con Albero Capella Ibarra.

“Medina  fue importado desde el estado de Morelos para realizar levantones, detenciones ilegales, decomiso de alhajas,  relojes, saqueo de  casas y declaraciones extrajudiciales bajo tortura”.

Al interior del penal decenas de internos han sido presas de las torturas para obtener información; a los delincuentes a quienes  se les golpea con tablones en las nalgas hasta imposibilitar que puedan sentarse, y peor aún se les embolsa la cabeza hasta casi asfixiarlos para sacar información de las presuntas redes criminales y con ellos  justificar un supuesto trabajo de inteligencia policíaca inexistente.

En audios exclusivos en nuestro poder, se escucha a altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública, realizar las torturas extrajudiciales.

En las grabaciones  se escuchan los gritos desgarradores de los delincuentes quienes suplican piedad y el cese de los golpes.

Más grave aún son los videos llegados a nuestra redacción y que hoy circulan en redes sociales, en ellos se  comprueban los terribles métodos de la policía, en ellos se puede apreciar los levantones y detenciones al interior de los hogares.

En estas grabaciones se aprecia cómo los policías sin órdenes judiciales penetran a los domicilios para sacar a los presuntos culpables.

En los videos que obran en nuestro poder, se aprecia cómo las familias de los presuntos malhechores imploran  piedad ante los golpes que les propinan los elementos policíacos que si bien pertenecen a la policía municipal están bajo el mando único de Alberto Capella Ibarra quien no ha hecho ningún pronunciamiento sobre estos lamentables hechos.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *