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Quintana Roo - México

Queda al descubierto la perversidad de la líder sindical del Congreso del Estado, Mercedes Rodríguez Ocejo tras el desplante y la movilización que organizó con empleados sindicalizados en la conferencia mañanera del congreso de Quintana Roo que terminó en una suspensión abrupta.

¿Qué salió a relucir tras esta manifestación? Que intereses oscuros mueven a esta mujer?

La exigencia del pago de su finiquito de la señora Guadalupe Aguilar Sosa, es una demanda laboral justa y merecida.
Más que una responsabilidad legal, es un acto de moralidad para el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jucocopo), Gustavo Miranda, quien hoy, se vio rebasado por la perversidad de esta líder sindical que agitó las turbias aguas de donde se ha visto beneficiada.

Gracias a la presión mediática de Mercedes Rodríguez Ocejo “líder” sindical del congreso nos enteramos que los finiquitos de los trabajadores del Congreso local, se han pagado desde administraciones anteriores como la de Eduardo Martínez Arcila, en “cómodas parcialidades”.

Los empleados jubilados han tenido que aceptar y soportar estas prácticas derivado de la tibieza de esta misma “seudo líder” que hasta hoy, se dio cuenta que una de sus funciones es “acompañar” a sus agremiados para exigir legalidad.

El conflicto para “desestabilizar” al congreso terminó destapando una cloaca mayúscula de corrupción que embarra al propio Eduardo Martínez Arcila.

Y es que la nota periodística publicada el día de hoy, por el destacado columnista Javier Chávez Ataxca, quien recuerda nuestra publicación del 2016, referente a un audio del entonces diputado Juan Ortiz Vallejo, quién abiertamente aceptó haber recibido 7 millones de pesos; encuera los acuerdos de Martínez Arcila, para colocar aviadores y testaferros del diputado morenista quien “abandonó” al grupo parlamentario de Morena para lograr sus objetivos.

Dentro de los beneficiados con las plazas otorgadas por Martínez Arcila destacan: seis familiares del diputado Juan Ortiz Vallejo: 𝘀𝘂 𝗲𝘀𝗽𝗼𝘀𝗮 𝗬.𝗠.𝗣.𝗬. 𝗱𝗲 𝟲𝟬 𝗮ñ𝗼𝘀, 𝗰𝗼𝗻 𝘂𝗻 𝘀𝘂𝗲𝗹𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗺á𝘀 𝗱𝗲 𝟭𝟴 𝗺𝗶𝗹 𝗽𝗲𝘀𝗼𝘀, según la nota periodística del portal Periodistas Quintana Roo, esta mujer nunca se presentó a trabajar.
Otros de los beneficiados con las plazas, 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗼𝗻 𝘀𝘂𝘀 𝗵𝗶𝗷𝗼𝘀, 𝗗.𝗢.𝗣, 𝗘.𝗢.𝗣 𝘆 𝗪.𝗩.𝗣, 𝗮𝗱𝗲𝗺á𝘀 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗶𝗻𝗼 𝗥.𝗙.𝗧 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗻 𝗲𝗿𝗮 𝗲𝗹𝗲𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗮𝗰𝘁𝗶𝘃𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗽𝗼𝗹𝗶𝗰í𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮𝘁𝗮𝗹 𝘆 𝘀𝘂 𝗻𝘂𝗲𝗿𝗮 𝗠.𝗝.𝗠, 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝗲𝗹𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗻𝗶𝘃𝗲𝗹 𝟲𝟬𝟬 𝘆 𝘂𝗻 𝘀𝘂𝗲𝗹𝗱𝗼 𝗱𝗲 $𝟭𝟯,𝟱𝟮𝟯.𝟰𝟳, 𝗺á𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗲𝗻𝘀𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗾𝘂𝗶𝗻𝗰𝗲𝗻𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗰𝗶𝗻𝗰𝗼 𝗺𝗶𝗹 𝗽𝗲𝘀𝗼𝘀….

En el año 2016 la inmoralidad del diputado Juan Ortiz Vallejo, de aceptar en una conversación telefónica de haber recibido dinero del erario, para favorecer la llamada “Operación Camote” trazada por parlamentarios del PAN y PRD, si bien origino su expulsión de MORENA, exhibe a una legislatura corrupta, manipuladora y rapaz.

Muchos trabajadores se preguntan:
Por qué hasta hoy la seudo líder se dio cuenta que su responsabilidad es acompañar las injusticias de la base trabajadora?
¿Por qué hasta hoy, se atrevió a levantar la voz y no en años anteriores?
Por qué no dijo en la conferencia mañanera, que la nueva dirigencia del congreso le quito los 25 mil pesos de compensaciones que recibía desde la administración de Eduardo Martínez Arcila?
Por qué no ha informado que ella, a diferencia de la base trabajadora a la que representa cobra 4 veces más que uno de sus humildes representados?


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