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Quintana Roo - México

Un total de 91,6 millones de norteamericanos han votado ya en las elecciones presidenciales por correo por o por adelantado. La cifra supone un 43,6% de los votantes registrados (210 millones). En estados como Texas o Hawai, el número de votantes es ya incluso superior al total registrado en el 2016, y más de dos millones de neoyorquinos han anticipado también el voto. En total, han votado de forma anticipada el 67% de los que lo hicieron en 2016. Se estima que los demócratas son más proclives al voto por correo, que puede convertirse al final en el factor clave el 3-N y retrasar incluso varios días el resultado final en los estados más disputados como Pensilvania.

El miedo al coronavirus está detrás del inusitado impulso al voto por adelantado, que duplica ya los 47 millones registrados hace cuatro años. Varios estados han decidido dar facilidades especiales a los ciudadanos para emitir sus votos por anticipado, un factor que se ha convertido en arma arrojadiza durante la campaña.

A su paso por Pensilvania, el presidente Trump arremetió nuevamente contra el voto por correo y advirtió que la demora en el recuento y en el resultado final puede crear “alboroto” en el país. Trump confía en que la afluencia masiva de republicanos a las urnas el 3 de noviembre sirva para darle la vuelta a las encuestas.

Los últimos sondeos de The New York Times dan al candidato demócrata Joe Biden por delante en estados clave como Pensilvania, Florida, Wisconsin y Arizona, aunque con una ventaja superior a los cinco puntos. El voto masivo por correo favorece también a Biden en estados como Georgia y Iowa.

La tensión entre ambas campañas ha ido a más en las últimas horas, hasta el punto de que Joe Biden tuvo que suspender un acto en Texas cuando los simpatizantes de Trump rodearon su autobús de campaña con sus rancheras, en el trayecto de San Antonio a Austin. Biden se ha lanzado a la campaña en los últimos días en eventos en coche, al estilo drive-in, y con restricciones por el coronavirus, frente a los mítines del republicano, sin mascarillas y sin distanciamiento social. Trump respaldó implícitamente las acciones de sus seguidores con un mensaje en Twitter: “Amo Texas”.

En Carolina del Norte, mientras, la policía dispersó con gas pimienta una marcha bajo el lema “Soy el cambio” y vinculada al movimiento Black Lives Matter, a las puertas de un colegio electoral en Graham, abierto específicamente para el voto anticipado. El incidente se saldó con enfrentamientos y varios detenidos.

En Filadelfia, la Guardia Nacional ha impuesto de hecho el toque de queda a las nueve de la noche todos los días, hasta la jornada electoral, en prevención de disturbios como los que ocurrieron en el centro de la ciudad tras la muerte de un ciudadano negro con problemas mentales, Walter Wallace Jr., por disparos de la policía el pasado lunes.

TEMOR A BROTES DE VIOLENCIA

Varios estados han puesto en marcha planes de contingencia ante lo que se prevé que pueda ser la noche más larga de las recientes elecciones presidenciales, comparable al duelo entre George W. Bush y Al Gore en 2000, con la incertidumbre añadida del voto por correo y con el temor a brotes de violencia.

Se estima que la participación total en las elecciones podría superar los 150 millones de votantes, por primera vez en la historia y frente a los 138 millones que lo hicieron en 2016. Una proyección efectuada por el diario USA Today, estima que hasta 273.000 votos por correo podrían ser invalidados por errores, lo que hace temer una nueva batalla entre los equipos legales de los dos candidatos para forzar recuentos en los estados clave.

En el caso de Trump, su prioridad será evitar que los recuentos de los votos por correo puedan prolongarse más de la cuenta. El presidente criticó duramente la reciente decisión del Tribunal Supremo para permitir que los votos por correo en Pensilvania puedan ser contados hasta tres días después de las elecciones.

Durante su campaña, Trump ha expresado reiteradamente su desdén por el voto por correo alegando que es un práctica proclive al “fraude electoral” y pidiendo a sus seguidores que acudan en masa a las urnas el próximo martes.

En 20 estados que han facilitado datos generales sobre el voto anticipado, unos 19 millones estaban registrados como demócratas frente a 13 millones de republicanos y 10 millones como “no afiliados”. Los datos no incluyen por qué partido han votado en esta ocasión.

El bache en los votos por correo se ha ido estrechando sin embargo en los últimos días en estados como Florida, donde el 42% del voto anticipado corresponde a ciudadanos registrados como demócratas y el 37% a registrados como republicanos. Un total de 35 estados y el distrito de Columbia (Washington) han superado ya la mitad de los votos emitidos en 2016; entre ellos, 13 de los 16 estados más reñidos, como Carolina del Norte, Georgia, Wisconsin, Iowa, Nevada, Michigan y Florida.

El sprint final de los candidatos refleja precisamente cómo el campo de batalla se ha concentrado en media docena de estados para conseguir los 270 votos electorales que garantizan la Presidencia. Biden apostó fuerte este domingo por su propio estado, Pensilvania, con un mitin en Filadelfia, mientras Trump se desdoblaba en una maratón de cuatro estados en el Midwest.

Fuente: elmundo


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