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Quintana Roo - México

Ni Vladimir Putin, ni Xi Jinping, ni Jair Bolsonaro, ni Andrés Manuel López Obrador (AMLO) han extendido aún sus felicitaciones al demócrata Joe Biden tras ser proclamado por los medios como vencedor de las elecciones presidenciales norteamericanas. Todos ellos están a la expectativa de lo que haga en los próximos días Donald Trump, que no piensa admitir su derrota en las urnas y ha prometido plantar una batalla legal hasta las últimas consecuencias.

Unos se escudan en el silencio, otros mandan señales más o menos indirectas. El más explícito ha sido AMLO, que el sábado intervino en la televisión mexicana para seguirle el juego a su vecino populista del norte… “Tenemos que esperar a que se resuelvan las cuestiones legales”, advirtió López Obrador. “No queremos ser temerarios ni actuar a la ligera. Queremos ser respetuosos con la autodeterminación y los derechos del pueblo”.

Pese a los comentarios racistas y los anatemas de Trump contra los inmigrantes, López Obrador ha trabajado una personalísima relación con el amigo norteamericano que culminó en julio pasado con la puesta en marcha del nuevo tratado comercial entre Estados Unidos, México y Canadá.

Jair Bolsonaro no ha ocultado sus preferencias antes, durante y después de las elecciones. Su hijo Eduardo, en calidad de enviado del presidente brasileño, visitó este año al republicano con una gorra de “Trump 2020”.

En sus mensajes en Twitter, Eduardo Bolsonaro ha cuestionado la “integridad” y la legitimidad de los votos de Joe Biden. Su padre ha hecho público su desdén por la propuesta del demócrata de destinar 20.000 millones de dólares a la protección del Amazonas. El “Trump de los Trópicos”, como le llama estos días la CNN, vería seriamente debilitada su posición (muy comprometida ya por su tibia respuesta ante el coronavirus) sin su gran mentor del hemisferio norte.

En el 2016, Vladimir Putin fue uno de los primeros en felicitar a Trump por su victoria sobre Hillary Clinton. Ahora ha decidido respaldarle implícitamente con su resistencia a reconocer a Joe Biden como el nuevo presidente.

El portavoz del Kremlin Dimitri Peskov dijo el lunes que el presidente ruso esperará hasta que se confirmen “los resultados oficiales”. El fantasma del ‘Rusiagate’ planea en cualquier caso sobre el futuro de las relaciones entre Moscú y Washington. Biden ha advertido que cualquier interferencia en la política americana será interpretada como “el acto de un adversario”.

Xi Jinping ha preferido también mirar de momento hacia otra parte. Un portavoz del Gobierno chino dijo el lunes que el presidente actuará “de acuerdo con la práctica internacional”. Pese al breve acercamiento a Trump, es público y notorio el distanciamiento y la animadversión del presidente norteamericano, que siguió hablando durante la campaña del “virus chino”.

Boris Johnson sí felicitó a Joe Biden y Kamala Harris por el triunfo electoral, pero un mensaje alternativo (felicitando a Trump por su “segundo mandato”), llegó a salir curiosamente “embebido” bajo el mensaje oficial en las redes sociales. Un portavoz de Downing Street declaró a The Guardian que se trató de “un error técnico” y descartó la intencionalidad política. Joe Biden ha llegado a describir al ‘premier’ británico como “un clon físico y emocional de Donald Trump”.

Para despejar las dudas, el propio Boris llamó personalmente a Biden por teléfono el martes parar felicitarle por su “elección”. “Confío en reforzar los lazos entre nuestros países y trabajar juntos en los temas que nos afectan”, escribió Johnson en Twitter. “Del cambio climático al impulso de la democracia, pasando por una reconstrucción mejor tras la pandemia”.

Fuente: elmundo


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